Hace casi 6 meses que mi esposo está fuera de la ciudad por motivos de la empresa donde trabaja. Se dedica a visitar clientes y crear proyectos por todo el país y suele quedarse con sus compañeros largas temporadas en cada zona a la que viaja. Desde que nos conocimos él ya tenía ese empleo y así acepté tener mi relación, sabiendo que no lo vería por largos periodos. Ya estoy acostumbrada a este ritmo en donde la mayor parte del tiempo estoy sola, pero eso no me hace extrañarlo ni amarlo menos cada vez que se va de nuevo. Confío en él, sé que va a hacer su trabajo y que a veces sale con sus amigos a tomar algunas cervezas. Estoy segura que él también confía en mí, y con toda razón, yo soy más hogareña y casi siempre me quedo en casa, pero tampoco me niego la oportunidad de salir con alguna amiga a tomar un café y platicar, distraerme un poco y seguirlo esperando siempre con el mismo entusiasmo. Platicamos casi a diario, tanto como podemos por voz o al menos por texto. Eso me ayuda a sen...